La ciberseguridad global se enfrenta a un nuevo hito alarmante: la botnet conocida como AISURU/Kimwolf ha protagonizado un ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS) que alcanzó un pico sin precedentes de 31,4 Terabits por segundo (Tbps). Aunque el ataque duró solo 35 segundos, su magnitud evidencia la capacidad destructiva de las redes de dispositivos comprometidos en la actualidad.
Este incidente es parte de una tendencia creciente detectada durante el último trimestre, donde los ataques DDoS hiper-volumétricos han aumentado significativamente. Se estima que AISURU/Kimwolf ha infectado a más de 2 millones de dispositivos, principalmente televisores Android de marcas blancas y sistemas Windows, que son utilizados como nodos para canalizar tráfico malicioso a través de redes de proxies residenciales.
Recientemente, gigantes tecnológicos como Google y Cloudflare han tomado acciones legales y técnicas para desmantelar la infraestructura de IPIDEA, una empresa con sede en Beijing vinculada a la facilitación de estos ataques mediante SDKs maliciosos integrados en aplicaciones aparentemente inofensivas. A pesar de estos esfuerzos, el volumen total de ataques DDoS se duplicó en 2025, afectando principalmente a los sectores de telecomunicaciones, tecnologías de la información y servicios en la nube.
En INGENIERÍA TELEMÁTICA SAS, entendemos que las soluciones de mitigación tradicionales en sitio ya no son suficientes ante amenazas de esta escala. Para proteger la continuidad de su negocio, ofrecemos soluciones avanzadas de Firewall de próxima generación, servicios de SOC (Centro de Operaciones de Seguridad) con monitoreo 24/7 y protección de infraestructura en la nube. Si desea fortalecer su estrategia de defensa o implementar un plan de recuperación ante desastres (DRP), le invitamos a ponerse en contacto con nuestro equipo de especialistas a través de nuestros canales habituales o nuestro formulario de contacto.
Fuente original: Ver aquí